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La anatomía de las reservas petroleras: Por qué la geología no es nuestro límite

  • Foto del escritor: Jorge Miroslav Jara Salas
    Jorge Miroslav Jara Salas
  • 28 abr
  • 2 min de lectura

En el debate energético global, existe una confusión persistente—incluso entre líderes y tomadores de decisión—al creer que todas las “reservas de petróleo” son iguales. A lo largo de mis 32 años de trayectoria en la industria, he visto cómo esta mala interpretación alimenta narrativas erróneas, como la inminencia del "pico del petróleo".


Hablar de reservas sin entender su clasificación es, en términos sencillos, como hablar de dinero sin saber si lo tienes en efectivo, en promesas o en simples expectativas. Para comprender el verdadero futuro energético de un país, debemos mirar más allá de la superficie y entender cómo la tecnología y la economía transforman lo que está bajo tierra en energía comercializable.


El alfabeto de las reservas: 1P, 2P y 3P 


La industria no clasifica el petróleo simplemente por su existencia, sino por la certeza de su extracción. Las reservas probadas (1P) son aquellas con más del 90% de probabilidad de ser extraídas comercialmente con la tecnología y las condiciones económicas actuales. Es el petróleo que ya está listo para producirse.


Luego tenemos las probables (2P), con un 50% a 90% de certeza, que dependen de mejoras operativas o nuevas inversiones. Finalmente, las posibles (3P) representan el potencial futuro, con una probabilidad del 10% al 50%, supeditadas a nuevas tecnologías o precios más altos.


El secreto mejor guardado: El Factor de Recuperación y el caso Venezuela 


Existe una diferencia fundamental que a menudo se ignora: el recurso es todo el petróleo que existe en el subsuelo, pero la reserva es solo lo que se puede extraer comercialmente. Aquí entra el "factor de recuperación". En campos convencionales, este puede ser del 30% al 50%, pero en campos complejos puede caer estrepitosamente.


El caso de Venezuela es el ejemplo perfecto. Aunque el país es famoso por sus inmensas reservas probadas, el factor de recuperación en la Faja Petrolífera del Orinoco ha sido de apenas alrededor del 4% desde su descubrimiento hace 90 años. Esto significa que hay un océano de petróleo que aún no se está produciendo. Estudios del US Geological Survey estiman que, con mejoras tecnológicas, este potencial recuperable podría duplicarse, transformando lo que hoy es "posible" en "probado".


Las reservas son dinámicas 


Las teorías que predecían que el petróleo se estaba "acabando" fallaron porque trataron a las reservas como números estáticos. Las reservas cambian constantemente: cuando sube el precio del barril o mejora la tecnología de extracción, las reservas aumentan automáticamente.


Más que enfrentar una escasez geológica, el mundo enfrenta a menudo una falta de inversión y desarrollo. Un país no es rico por lo que esconde en su subsuelo, sino por su capacidad de producirlo. Entender esto es entender que nuestro futuro energético se define por la innovación y la estrategia, no solo por la geología.

Sobre el autor: 

Jorge Miroslav Jara Salas es un experto global en energía con más de 30 años de experiencia liderando operaciones complejas en la industria petrolera. Actualmente es Chairman and CEO de Magnaccord Group SL, empresa especializada en inversiones estratégicas en el sector energético de América Latina. www.magnaccord.com y www.jorgemiroslavjarasalas.com


 
 
 

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